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Mi vida entre Youkais [comedia, accion] 17 3 3105

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Creado por:
#1
13 Nov 15
UN COMIENZO TRUCULENTO
 
Como podría empezar esta historia con el típico "Érase una vez…", no creo que fuese lo mas adecuado pero en fin, es mejor empezarla de alguna forma, no hace mucho en un paraje precioso casi idílico podríamos decir donde el aire era puro, las montañas cubrían un valle bastante alejado de la ciudad, donde aun ni siquiera la civilización del hombre había llegado, nos centraremos en unas montañas llamadas "Colmillos de la Tierra"; estas montañas han visto pasar muchas cosas pero pocas como estas, entre su ladera descendía una mujer de cabello negro y algo desaliñado con ojos de color verde profundo de rasgos duros pero a la vez suavizados con expresión de dolor, sus ropajes rotos y desgarrados, aunque su aflicción es mas bien por el hijo que espera y que esta a punto de recibir, como puede andando todo lo rápido de lo que es posible baja al valle, de vez en cuando mira a su espalda vigilando como si alguien la persiguiera, mientras sigue descendiendo el cielo antes despejado se va tornando con nubes de tormenta amenazadoras que sin previo aviso empieza a descargar sobre su persona.
 
La mujer a duras penas sigue descendiendo a toda prisa, a cada grito suyo pareciera que la tormenta quisiera engullirla, sin dejar de revisar si alguien la sigue, continua bajando hasta que una vez esta en la ladera descubre una casa no muy grande, al parecer es de granjeros, a su lado hay un establo del cual se pueden escuchar algunos animales, empieza a caminar hacia ella atravesando los campos de labranza, cuando al fin llega al establo abre las puertas el sitio es bastante grande tanto a su derecha como a su izquierda hay varios animales asustados por la tormenta, aunque el olor es bastante fuerte no tiene otro sitio donde pasar la noche y los dolores empiezan a ser cada vez mas fuertes.
 
Como mejor puede se acomoda en una de las balas de heno que se encuentran dispersas por el lugar, pero por alguna razón empieza a notar que alguien le observa, sospechando que el miedo de los animales no se debiera a la tormenta, sus ojos empiezan a mirar por el techo, pero no descubre nada salvo algunas telarañas.
 
Comprobando que esta sola, aquellos dolores se intensifican con fuerza, a cada grito se escucha un trueno como si aquel nacimiento estuviera marcado de alguna forma por el destino.
 
Casi de improviso los ojos de la mujer se fijan en una silueta de una joven, su vestuario hace recordar a los antiguos kimonos es de color rosa lleva un peinado al mas puro estilo oriental sujetado por un alfiler de color verde, sus rasgos son algo afilados pero muy hermosos, los ojos son de color negro intenso casi indistinguibles de la pupila, su figura queda casi cubierta por el kimono que parece ser una talla mas grande de lo normal.
 
─ ¿Quién eres…?...─ pregunto la joven mientras retrocedía un poco entre las balas de paja con el miedo en su rostro.
 
─ Solo una alguien  que vive aquí…la pregunta es…¿Por qué has entrado en mi propiedad…?...─ pregunto la joven mientras se acerca a la mujer sonriendo, en ese preciso momento la mujer se percata de sus colmillos que sobresalen un poco y que la mitad de su cuerpo inferior es de una araña gigante.
 
─ Lo siento…no tenia otra alternativa…Ahhhh…además mi bebe esta a punto de nacer…por favor…Ahhhh…debes ayudarme…─ respondió la mujer mientras gritaba por el dolor de las contracciones a cada instante que eran mas continuas.
 
La joven se quedo por un momento mirando aquello, aunque a regañadientes asintió en ayudarla, era la primera vez que asistía un nacimiento, ese tiempo pareció eternizarse, a cada grito un trueno restallaba como si la tormenta estuviera buscándola, afuera el tiempo empeoraba descargando su furia con mas fuerza, los animales empezaron a mugir y relinchar por todas partes, después de un tiempo aquella ira desatada freno en seco escuchándose solo el lamento de una nueva vida que venia a este mundo y la desgracia de otra que se marchaba.
 
La joven tomo aquel niño entre sus brazos viéndolo con ojos extraños, aunque no hubiera sido eso su primera impresión.
 
Casi al instante nuevas figuras se unieron a ella en el establo…Por poco se me olvidaba decir que Miyako es una jorougumo y que en esta casa viven youkais intentando ocultarse de un mundo que las persigue, viendo a la mujer muerta decidieron que lo mejor seria enterrarla, para que pudiera descansar en paz.
 
Y así es como comienza nuestra historia…
 
─ Bueno que hacemos con el…─ dijo Miyako mientras escuchaba al niño llorar desconsoladamente entre sus brazos.
 
─ Haz algo para que se calle…Miyako…no puedo soportarlo…─ dijo otra joven mientras se tapaba los oídos intentando soportar aquel llanto.
 
─ Si quieres le amordazo…─  dijo Miyako mientras miraba al bebe como lloraba.
 
─ Que lindo…¿podemos quedárnoslo…?...por favor…Miyako…─ pregunto Azumí con voz alegre y despreocupada, sobre su cabeza sobresalen unas orejas de gato de color negro junto a un cabello recogido en coletas una a cada lado sus ojos son de color verde intenso, tiene una figura algo aniñada aunque su altura la hace parecer un poco mas adulta. el final de su espalda esta rematada por una cola del mismo color va vestida con otro kimono estampado en flores y unos gueta o zapatos de madera en los pies.
 
─ Si te ocupas de el por mi encantada Azumí…no lo soporto mas…─ dijo Miyako mientras le pasaba el bebe a Azumí que movía la cola alegremente.
 
─ ¿Acaso sabes como ocuparte de el…?...─ dijo Azaka voz algo seria y con un tono de malicia, una mujer joven con pelo negro largo adornado con abalorios, al girar la cabeza se desvela la mitad de esta como la de un esqueleto, sus rasgos son muy suaves aunque su carácter algo serio, tiene ojos de color azul oscuro y unos labios pintados de color rojo intenso su cara es de un color blanco completo, mientras que el  kimono es de color rojo sin estampados.
 
─ Tengo un libro…que podría darnos la solución…─ dijo Yui con voz tímida; una joven de aspecto algo extraño puesto que su cuerpo esta formado por agua completamente, sus rasgos son muy suaves, y sus ojos son grandes de color verde y con un pedúnculo sobre su cabeza.
 
─ Ve a buscarlo Yui date prisa…─ dijo casi ordenándoselo Azaka mientras la observaba con ojos de enfado.
 
─ De…a cuer…do…pero no hace falta que te pongas así…─ dijo Yui mientras corría hacia la casa.
 
─ Qué preciosidad…desde hoy te llamaras…Kichiro…─ dijo Azumi mientras lo levantaba en sus brazos en ese momento el bebe pareció dejar de llorar, entre tanto Azumi se fijo en una especie de marca negra que tenia en su mano aunque aun no era muy visible.
 
─ Será mejor que lo llevemos adentro…aquí hace frío además…estoy segura que querrá algo de comer…─ dijo Azumi mientras miraba el escote de Miyako, esta por un momento puso sus manos delante de su escote mirándola enfadada.
 
─ Pero que demonios estas mirando…que crees que soy una vaca…Ya puedes empezar a ordeñarlas…pero vamos si quieres me lo dejas será un buen aperitivo…─ dijo Miyako mientras se tapaba el escote con voz enfadada, y se relamía los labios viendo al bebe que permanecía en silencio entre los brazos de Azumi.
 
─ Bueno al menos se ha callado…será mejor que te lo lleves dentro si no quieres que termine de aperitivo de Miyako…─  dijo Azaka mientras miraba el bebe extrañada, y pensando en la vida que tendría el pobre si se quedase con ellas.
 
─ De eso nada pienso cuidarlo…y que se quede con nosotras…todas seremos sus madres…─  dijo Miyako mientras lo miraba tiernamente como dormía.
 
─ Lo que faltaba…no sabemos nada de niños…además a saber de donde ha venido la madre…Seria mejor que lo llevásemos a algún orfanato…y lo dejásemos allí…─ dijo Azaka mientras pensaba que seria la mejor oportunidad para deshacerse de el.
 
─ Aquí…tengo el libro…─  dijo Yui volviendo a entrar en el establo mientras le daba el libro a Azaka tímidamente.
 
─ Para empezar necesitamos leche…Así que ya puedes empezar a ordeñar las vacas…ya sabes que yo casi no me puedo acercar…y tu dudo que sepas tampoco como se hace…─  dijo Azaka mientras miraba como poco a poco el bebe se empezaba a despertar otra vez y comenzaba a llorar.
 
─ ¿No puedes hacer que se calle…?...─  dijo Miyako mientras se tapaba los oídos, del escándalo que estaba formando.
 
─ Tiene hambre eso es todo…─  dijo Azumi mientras le pasaba el bebe a Azaka pensando en que tenia que ordeñar a la vaca.
 
─ ¿Quieres que se calle…?...Déjamelo solo cinco minutos…Es solo un aperitivo nada mas y así se acabaron los problemas…─  dijo Miyako mientras miraba al bebe con ojos de malicia.
 
Mientras discutían otra figura un poco mas alta que las demás a excepción de Miyako aparecía en escena portaba un kimono nupcial de color blanco estampado en flores su rostro es precioso con unos ojos de color azul intenso y su cabello largo y negro recogido entre abalorios de varios colores.
 
─ Os estoy escuchando desde la casa…¿Se puede saber que pasa…?...─  dijo Mei mientras miraba que entre los brazos de Azaka había un bebe que no dejaba de llorar.
 
─ Tenemos un niño…¿verdad que es precioso…?...─  dijo Azumi mientras paseaba entre los animales nerviosos para intentar ordeñar una vaca.
 
─ ¿Pero que estas diciendo…?...¿De quien es…?...─  pregunto Mei mientras intenta descubrir que es lo que pasaba pero en cuanto sus ojos se fijaron en el niño se quedo sorprendida al verlo mientras miraba a Azaka con cara de duda.
 
─ Ni lo pienses siquiera…no es mío es de una mujer que hemos tenido que enterrar fuera…pregúntaselo a Miyako que fue ella quien ayudo a esa mujer…─ dijo Azaka mientras intentaba hacer callar al bebe acunándolo.
 
─ Que quieres que hiciera entro aquí de golpe y con dolores de parto…no podía hacer otra cosa…─  dijo Miyako mientras volvía a subir al techo como si estuviera algo asustada de Mei.
 
─ Yo vuelvo…a …casa…─  dijo Yui tímidamente intentando hacer que no la escucharan.
 
─ Bueno a ver como me sale…─  dijo Azumi relamiéndose los labios mientras se sentaba delante de una vaca, y al mismo tiempo le pasaba la mano acariciándole los cuartos traseros.
 
Enseguida puso un cubo abajo  y empezó a mirar por un momento las ubres de la vaca extrañada pensando en lo que tenia que hacer.
 
─ ¿A que estas esperando…?...La vaca no creo que te la de por si sola…─  dijo Azaka mientras seguía acunando al niño aunque no dejaba de llorar.
 
─ Yo me vuelvo a la casa…veo que podéis apañárosla sin mi…─  dijo Mei intentando salir de allí y dejar de escuchar los llantos del niño.
 
─ Ya lo se. ¿Había que apretar no…?...─  pregunto Azumi mientras seguía mirando las ubres de la vaca, aunque esta parecía algo nerviosa por tenerla a su lado.
 
─ Eso se supone que es lo que hay que hacer…seria mejor que pusieras un cubo abajo…no creo que el niño pueda beber a chorro…─  dijo Azaka con algo de ironía mientras seguía intentando hacer que se callara el niño.
 
─ Creo que si seguís tardando de esa forma…el niño terminara muriendo…─  dijo Miyako mientras lo miraba con ojos de malicia.
 
─ Vale esta bien…Aya vamos…─ dijo Mizuki mientras ponía un cubo debajo de la vaca y empezaba a apretar las ubres de buenas a primeras un chorro de leche salto al cubo, esta se quedo sorprendida al verlo.
 
─ Vaya menos mal…sigue un poco mas…─  dijo Azaka pensando que al final se callaría si se diera algo de prisa.
 
Azumi siguió apretando las ubres y la leche continuo saliendo, hasta que tuvieron la mitad de un cubo, después de eso Azumi le dio una probada a la leche, de la que se relamió los labios.
 
─ ¿Donde la ponemos…? …─  pregunto Mizuki sosteniendo el cubo con la leche.
 
─ Creo que tengo un guante por algún sitio… podemos meter algo y hacerle un agujero…Ahora vengo…─  respondió Azaka que pasándole el niño a Azumi mientras esta soltaba el cubo de leche en el suelo y salía corriendo hacia la casa.
 
─ Creo que te estas encariñando demasiado con el niño…no creo que sea buena idea…─  dijo Miyako mientras paseaba por el techo de un lugar a otro.
 
─ Esta solo en este mundo…el pobrecito…estoy segura que seremos buenas madres con el y eso te concierne a ti también…─ dijo Mizuki mientras lo miraba con ojos tiernos pero enseguida puso una cara de enfado mientras inflaba uno de sus mofletes y miraba a Miyako.
 
─ De eso nada, si fuera por mi ya hubiera terminado en mi panza y aun lo pienso…la cosa es que aparecisteis después de eso…si no ni siquiera os hubierais enterado…─ dijo Miyako mientras desaparecía entre el tejado del establo.
 
─ No se te ocurra hacerle nada…de ahora en adelante lo cuidaremos entre todas…─  dijo Mizuki mientras lo levantaba un poco en al aire y lo veía con ojos esperanzados.
 
─ Si no te acuerdas por que estamos aquí…es por eso por los seres humanos que nos persiguen y nos quieren matar…ahora es muy mono es verdad pero espera a que crezca…─  dijo Miyako desde algún lugar en el techo mientras seguía dando vueltas.
 
─ El es diferente…estoy segura que no será como los demás…─ dijo Mizuki mientras lo abrazaba.
 
Entretanto Azaka entro en la casa, el lugar era algo rustico pero muy bien conservado nada mas entrar pudo ver a Mei que estaba sentada en el cielo cerca de la chimenea tomando una taza de te, la habitación era muy acogedora tenia varios sillones dispersos por ella y una chimenea hecha de ladrillo en las paredes había varias pinturas japonesas, el fuego crepitaba en la chimenea y el centro lo dominaba una mesa  y debajo de esta una alfombra con varios dibujos estampados de animales.
 
─ ¿Aun tiene pensado quedárselo…?...─  pregunto Mei mientras daba unos sorbos a la taza de te.
 
─ Si eso parece…a ver si encuentro un guante…─  dijo Azaka mientras entraba en la cocina, esta era algo grande tenia varias alacenas dispersas por las paredes y en el centro otra mesa bastante grande, tenia una ventana en la pared de enfrente desde la que se podía ver los campos de cultivo, y debajo de esta un horno de leña.
 
─ ¿No tenia que estar preparando el desayuno Mei…?...─ pregunto Azaka mientras seguía buscando un guante por los cajones de las alacenas.
 
Si, pero ya sabes que cuando lo hace ella, se apaga el fuego a cada momento…De todas formas iré a decírselo…─  dijo Azaka mientras terminaba el te y subía las escaleras para hablar con Yui.
 
─ ¿Pero donde estaba…?...Será posible si lo vi por aquí hace poco…─  dijo Azaka mientras seguía buscando entre los cajones uno tras otro.
 
Entre tanto Mei sube las escaleras, nada mas llegar arriba pasa por el pasillo a cada lado hay puertas que llevan a las habitaciones de las demás y al fondo el cuarto de baño, en la parte de arriba hay una pequeña cuerda para acceder al ático.
 
─ Yui voy a entrar…─ dijo Mei abriendo la puerta nada mas entrar, es una habitación con azulejos hasta la mitad de esta le resto es de color blanco al fondo hay una bañera y un W.C justo al lado y en la otra pared una lavabo con un espejo y al fondeo de la habitación la parte de arriba un pequeño ventanuco por el que entra la luz, su mirada se fija en Yui que esta escondida en la bañera.
 
─ Yui ya sabes que te toca el desayuno, mejor ve bajando, sabes como se pone Azaka si no desayuna…─  dijo Mei advirtiéndole del mal humor de Azaka.
 
─ Lo se de sobra…pero ya sabes que el fuego se apaga cada vez que lo intento, no puedo mantenerlo encendido…─  dijo Yui mientras agachaba la cabeza en la bañera escondiéndose mientras que el pedúnculo es lo único que sobresale de ella.
 
─ Pues haz algo que no necesite fuego…algo de fruta o cualquier cosa…pero ya puedes ir bajando además yo también tengo hambre…─  dijo Mei quejándose mientras intentaba darle algunas opciones para que preparara el desayuno.
 
─ De acuerdo…pero no me vengáis con protestas después…─  dijo tímidamente Mei mientras salía de la bañera en dirección hacia la cocina.
 
Entretanto Azaka encuentra el guante y le hace un agujero, en cuanto sale de la cocina ve entrar a Yui con la cabeza baja y algo temerosa de Azaka.
 
─ Ya iba siendo hora…Espero que no lo fastidies como siempre…─  dijo Azaka saliendo de la cocina a toda prisa.
 
Yui sin pronunciar palabra entra en la cocina y empieza a mirar por las alacenas algo que no requiera fuego alguno.
 
Azaka corre hacia el establo con el guante en la mano nada mas llegar, ve que Miyako esta en el techo tapándose los oídos y Azumi esta acunando al niño intentando hacer que se calle.
 
─ O haces que se calle o te juro que voy abajo y lo devoro de un solo bocado…─ dijo Miyako mientras se movía de un sitio a otro tapándose los oídos.
 
─ Aquí tienes el guante ya le he hecho el agujero…Espero que sirva…─  dijo Azaka mientras, le da el guante con desgana, al momento Mizuki le ofrece el bebe a Azaka y empieza a verter la leche por le guante que anuda en el extremo.
 
En cuanto la leche roza los labios del bebe esta comienza a chupar con ganas, y el llanto cesa de inmediato.
 
─ Ves es lo que te decía…Tenia hambre eso es todo…─  dijo Mizuki mientras miraba como el bebe seguía alimentándose una ligera sonrisa se atisba en el rostro de Azaka que esta de inmediato gira la cabeza y le pasa el bebe a Mizuki para que continue con él.
 
─ Al fin se ha callado…por fin, además tengo hambre…¿a quien le toca preparar hoy el desayuno…?...─  pregunta Miyako mientras baja del techo y se dirige hacia la casa.
 
─ A Yui, esperemos que pueda hacer algo…─  dijo Azaka con desconfianza sabiendo que los desayunos de Yui casi siempre son fruta y poco mas.
 
─ Pues a mi me gustan…Al menos no son tan pesados como los de Mei…─  dijo Mizuki mientras salía con el bebe del granero que aun estaba alimentándose.
 
─ Claro si a ti te pone leche es de lo mas simple…Espera un momento, ya sabes que el bebe se quedara en tu habitación…─  dijo Azaka dejándole claro lo que haría.
 
─ Ya lo se no os preocupéis…como eh dicho espero que te encargues de el…y que no lo dejes como siempre haces cuando te aburres de algo…─  dijo Azaka recordándole la poca constancia que tiene en todo lo que empieza.
 
─ Esta vez no lo pienso hacer…lo prometo…─ dijo Mizuki con voz seria, pareciendo que lo dijera en serio.
 
─ Al final nos tendremos que ocupar de el…─  dijo Azaka mientras llegaba a la casa y miraba al bebe.
 
─ Solo te advierto una cosa como ese crío se acerque a mi terminara en mi estomago, ya sabes que no soporto a los humanos…─ dijo Miyako intentando deshacerse de toda responsabilidad sobre le niño mientras recuerda algunas cosas que preferiría haber olvidado hace mucho tiempo.
 
─ Lo se y esta vez os prometo que no lo dejare…─  dijo Mizuki mientras llegaban a la casa.
 
Al entrar no parece haber ningún olor a tostadas  o algo que se le parezca, en cuanto asoman la cabeza ven a Yui intentando lidiar con el fuego para poder tostar algo de pan pero en cuanto lo enciende enseguida cae algo de agua de su cuerpo y se apaga de nuevo, sobre la mesa solo hay algunas macedonia de frutas y en una de las sillas esta Mei tomando sorbos de te.
 
─ El desyugo…esta…servido…Lo siento…─  dijo Yui mientras  baja la cabeza, Miyako se queda mirando la macedonia de frutas y prefiere no decir nada sencillamente se sienta y comienza a comer, lo mismo que Azaka.
 
─ Gracias…─ dijo Mizuki mientras toma a grandes sorbos un gran vaso de leche.
 
Tímidamente ve aparecer una sonrisa en el rostro de Yui, pero que enseguida sale de la cocina nuevamente en dirección al cuarto de baño para esconderse de nuevo.
 
─ Bueno a quien le toca hacer la comida, se que me toca la limpieza…─ dijo Azaka intentando hacer un planning de las obligaciones de cada una.
 
─ Yo haré el piso de arriba…─ dijo Mei con voz seria en cuanto termina la taza de te y enseguida como si se deslizara por el suelo sube al piso de arriba.
 
─ Yo me ocupare de los establos…que parece que hay un olor fuerte…─ dice Miyako en cuanto termina la fruta y sale rápidamente.
 
─ En cuanto termine con el bebe iré hacia los campos…no tardare no te preocupes…─  dijo Mizuki mientras seguía dándole de comer al bebe, una vez que parece que ha terminado los ojos empiezan a cerrarse lentamente vencido por el sueño.
 
─ Es mejor que lo subas y lo dejes sobre la cama, aunque creo haber visto algo en el ático de la casa que podría servirte de los antiguos dueños…Espera un momento ahora vengo…─  dijo Azaka que en cuanto termino subió rápidamente hacia el piso superior.
 
─ Seguro que tu serás diferente a los demás…─ dijo Mizuki mientras miraba al bebe como se dormía poco a poco en cuanto le acerco un dedo este lo atrapo y parecía no querer soltarlo, una lagrima recorre la mejilla de ella por un instante.
 
Mientras Azaka sube la piso de arriba y tira de la cuerda del techo inmediatamente cae una escalera hacia la parte superior.
 
─ Creo que deberíamos de limpiar aquí arriba un poco, hace tiempo que no subimos…─  dijo Azaka mientras apartaba las telarañas y el polvo que se ha levantado, la parte de arriba esta llena de muebles viejos y un ventanuco al final del que entra la luz ilumina gran parte del lugar dejando ver varios trastos y un pequeño capazo para poder llevar al bebe a la espalda.
 
En ese se escuchan unos gritos que provienen del establo, Azaka se asoma para ver que es lo que pasa y puede ver como Miyako esta intentando hacer que las vacas entren de nuevo en el establo , no se suele llevar bien con ellas, se pueden escuchar las protestas de Miyako y como las vacas intentan evitarla.
 
Azaka empieza a rebuscar entre las cosas y encuentra un baúl, el que abre y encuentra varias cosas, entre ellas varios libros y un pequeño capazo.
 
─ Al fin lo encontré…─  dijo Azaka mientras le quitaba todo el polvo que tenia acumulado y revisa que este bien.
 
Nada mas adecentarlo un poco baja y ve como Mei esta discutiendo con Yui para que salga de la bañera y se ponga a hacer algo.
 
─ Espero que se ocupe de el…─  dijo Azaka suspirando mientras sonríe al ver la escena de Mei y Yui que al final hace que salga de la bañera.
 
Azaka baja las escaleras y cuando llega a la cocina ve que Mizuki esta mirando al bebe como si estuviera hipnotizada por un momento pasa por su mente pensando que lo mismo esta vez no lo dejaría como todo lo que hace.
 
─ Aquí lo tienes parece que esta bien…levántate que te lo coloco…─  dijo Azaka mientras le coloca el capazo y el niño a su espalda.
 
─ Que bien gracias Azaka, así lo podré llevar a cualquier parte…─  dijo Mizuki con una sonrisa en el rostro.
 
─ Es mejor que te des prisa si no sabes que Miyako empezara a protestar por que no has hecho tus tareas, yo iré a hacer las mías…─  dijo Azaka mientras recogía los platos y empezaba a lavarlos, de inmediato Mizuki sale afuera de la casa y se dirige hacia los campos, pasea por ellos mirando las cosechas que al parecer este año ha ido bastante bien.
 
El día pasa sin ningún contratiempo cada una dedicada a los suyo cuando al fin llega el atardecer, vuelven a casa, el bebe inmediatamente empieza a llorar nada mas entra en la casa.
 
─ Pero será posible que no se calle…─ dijo Miyako mientras se tapa los oídos, al entrar en la cocina ven que la cena esta servida en este caso, aparecen unos platos que están bien hechos y muy abundantes.
 
─ Mmmmm…tenia ganas de cenar…estoy hambrienta…─  dijo Miyako mientras empieza a comer con ganas.
 
─ Creo que tengo la espalda mojada…─  dijo Mizuki con cara algo extraña mientras el bebe sigue llorando.
 
─ Ve a bañar al bebe, seguro que Yui puede ayudarte…─  dijo Mei mientras empieza a comer junto con Azaka.
 
Mizuki sube las escaleras rápidamente con el bebe que continúa llorando con fuerza, al llegar al cuarto de baño descubre a Yui en la bañera leyendo un libro.
 
 ─ Yui debes ayudarme…Tengo que darle un baño al bebe y yo tengo que darme otro …─  dijo Mizuki mientras se quita el capazo y nota que su espalda esta completamente empapada.
 
─ ¿Qué ha pasado…?...─  pregunta Yui de manera tímida, aunque con Mizuki se ha llevado algo mejor que con las demás.
 
De inmediato Yui sale de la bañera y con solo apuntar a ella el agua empieza a llenarla, mientras continua leyendo un libro.
 
─ ¿De que trata el libro…?...─  pregunta Mizuki interesada mientras comienza a desnudarse.
 
─ Es sobre bebes, creo que… tendrás problemas con Miyako…─  dijo Yui que en cuanto termina se sienta en le suelo y Mizuki entra en la bañera junto con el bebe.
 
─ Esperemos que no llore mucho…─  dijo Mizuki al entrar en la bañera y nada mas meter al niño este empieza a reírse levemente y cesa el llanto.
 
─ Eso es necesitaba un baño…Así esta limpito…─  dijo Mizuki mientras sumerge parte del cuerpo del bebe en el agua.
 
─ ¿A que es precioso…?...─  pregunta Mizuki a Yui que esta por un momento deja el libro que esta leyendo y se fija en el bebe, esta por descuido acerca el pedúnculo a él, y este parece que lo agarra, Yui se queda por unos instantes mirándolo con cara extraña pero alegre.
 
─ Vaya parece que le gustas…─  dijo Mizuki mientras veía que el bebe parecía estar jugando con Yui, mientras que esta se siente extraña y mira como el bebe sigue jugueteando, es como si su corazón se paralizara de golpe y enseguida volviera a latir.
 
─ ¿Yui estas bien…?...─  pregunto Mizuki extraña al verla de esa forma.
 
─ Si, estoy bien…no es nada…─  responde Yui mientras coge el libro y esconde su cara que se ha tornado completamente roja, escondiéndola detrás de este.
 
Mizuki pasa un buen rato en la bañera y cuando ha terminado sale de la bañera y toma una toalla para secarse a ella y al bebe, tendremos que ponerle algo para que no pase frío, iré a la habitación a ver que tengo.
 
Sale del cuarto de baño mientras que Yui se queda mirando extrañada por unos instantes y pensando en lo que le ha pasado.
 
Pero antes de llegar a su habitación el bebe comienza a llorar  nuevamente, esta se queda desconcertada por unos instantes.
 
Mientras Azaka sube por las escaleras escucha el llanto y se acerca para comprobar que es lo que pasa pillando a Mizuki desnuda en medio del pasillo.
 
─ ¿Se puede saber que haces…?...─  pregunta Azaka con tono de sorpresa y enfado mientras ve a Mizuki que no sabe como reaccionar.
 
─ Cogeme al bebe un momento ahora vengo voy a vestirme…Se me ha olvidado el kimono…─  dijo Mizuki mirándose y tornándose la cara completamente roja y dándose la vuelta enseguida para el cuarto de baño.
 
─ ¿Yui por que no me has dicho nada…?...He salido desnuda…─  dijo Mizuki mientras recoge sus ropas y se las coloca y Yui se mete en la bañera, tímida mirando por encima de esta.
 
─ Lo siento…se me ha pasado…─ dijo Yui tímidamente mientras sigue recordando lo que ha hecho el niño.
 
Una vez vestida sale del baño nuevamente para coger al niño y vuelve a bajar las escaleras en busca del guante y la leche.
 
Nada mas bajar encuentra a Miyako que se dispone a salir, y nada mas verla se apresura para no oír los llantos.
 
Mizuki mira hacia el salón y observa que Mei esta bebiendo algo de te sentada en el suelo, descansando del día que ha tenido.
 
─ Mei por favor cogelo por un instante…tengo que calentar la leche para dársela…─  dijo Mizuki mientras se acerca con el bebe para dárselo a Mei que esta se queda como sorprendida por aquello.
 
─ Yo no se coger a los niños…se me terminara cayendo…─ dijo Mei reticente mientras que Mizuki le pone los brazos para que lo acomode entre ellos.
 
─ No tardare mucho es un momento…─  dijo Mizuki mientras empieza a rebuscar en la cocina y sacando todas las cosas intentando buscar el guante por algún lado y el cubo de leche.
 
─ ¿Pero se puede saber que estas haciendo…?...¿Te has vuelto loca…?...─  pregunta Azaka mientras ve la que esta liando en la cocina Mizuki, esta saca la cabeza de una de las alacenas y se queda mirando a Azaka algo asustada.
 
─ Solo estoy buscando el cubo de leche y el guante…─ responde Mizuki algo asustada al ver a Azaka completamente enfadada.
 
─ Y no se te ha ocurrido preguntármelo…─ responde Azaka mientras se acerca a Mizuki su otro lado de la cara empieza a transformarse en un esqueleto, aquello hace que Mizuki asustada retroceda un poco, mientras que Azaka parece como si se hubiera transformado en un demonio y sigue acercándose a ella.
 
─ Lo siento…de verdad. la próxima vez te preguntare…─ responde asustada Mizuki mientras intenta mirar hacia otra parte para no ver el rostro de Azaka que es completamente terrorífico.
 
Mientras que Mei mira la bebe que continua llorando, esta casi instintivamente gira la cabeza mostrando su lado mas tétrico, pero el bebe al verla abrir la boca y mostrar la fila de dientes puntiagudos de color negro solo hace que se calle por un momento y comience a reír dejando de llorar.
 
─ ¿Pero que…?...─  pregunta Mei sorprendida por aquello, por lo visto el bebe no tiene miedo de aquella cara aterradora, enseguida su rostro vuelve a girar mientras el bebe coge uno de los mechones de pelo y juega con ellos…
 
 
FIN DEL CAPITULO 1
 
 
 
 
 P.D: Bueno aqui dejo una novela de las que he empezado ahce poco espeor uqe os guste muchas gracias a todos Guiño .
#2
27 Nov 15
CRIAR A UN NIÑO
 
Mei se queda mirando al niño por unos instantes sorprendida mientras este sonríe jugueteando con su mechón de pelo, sus mejillas en tanto tiempo se sonrojan levemente  por unos instantes al niño haciéndole reír.
 
─ Le gustas…─ dijo Miyako mientras mira como el niño sonríe junto a Mei esta tose un poco despejándose la garganta mientras baja un poco la cabeza y se lo vuelve a pasar a Mizuki.
 
─ Ya lo he encontrado…Ni se te vuelva a ocurrir desordenar la cocina…─  dijo Azaka casi amenazándola mientras un lado de su cara se transforma en esqueleto y se queda mirándola fijamente.
 
─ De acuerdo…lo siento…─  dijo Mizuki mientras recogía el guante y pasaba por el lado de Azaka casi de puntillas.
 
─ No seas tan dura con ella…Esta un poco descentrada con el niño pero eso es todo…─  dijo Mei mientras terminaba de beber el te.
 
─ Que graciosa como tu no tienes que limpiar la cocina…Ya me dirás cuando te toque…─  dijo Azaka con tono de mal humor mientras observaba como Mizuki calentaba la leche y de nuevo le daba de comer al bebe.
 
─ Parece que esta vez se lo tomara en serio…─  dijo Mei mientras veía como Mizuki alimentaba al bebe cariñosamente.
 
─ No estoy yo tan segura…nunca ha terminado nada de lo que ha empezado…─  dijo Azaka sin mucho convencimiento mientras miraba a Mizuki.
 
─ Bueno el tiempo dirá…─  dijo Mei tranquilamente con tono de convencimiento.
 
─ Venga tienes que tomártela toda para que crezcas y así Miyako no pueda comerte…─ dijo Mizuki mientras continuaba alimentando al bebe que este aprecia tener mucha hambre.
 
Una vez que hubo terminado, el bebe empezó a tener sueño lentamente se le fueron cerrando los ojos.
 
─ Lo llevare arriba para que duerma…─  dijo Mizuki mientras subía las escaleras silenciosamente, nada mas llegar a su cuarto lo deposito en la cama, a diferencia de las demás habitaciones la de Mizuki estaba decorada casi infantilmente, tenia un escritorio en la parte derecha de este y una cama con unas mantas con dibujos de mariposas, desde la ventana pueden verse las montañas y el sol cada mañana la despierta dándole los buenos días, al fondo de la habitación hay un armario aunque no suele utilizarlo.
 
─ Eso es ahora duerme…─  dijo Mizuki mientras dejaba al bebe sobre las mantas y lo arropaba.
 
En cuanto termino bajo las escaleras para descansar un poco, en cuanto entro en el salón se dejo caer sobre uno de los sofás.
 
─ Voy a salir un poco…─  dijo Azaka mientras salía por la puerta, mientras que Mizuki solo pudo levantar la mano despidiéndose de esta.
 
─ ¿Estas segura que quieres criarlo…?...─  pregunta Mei con tono serio mientras mira como se encuentra Mizuki.
 
─ Puede…darte muchos…problemas…─  dijo Yui tímidamente desde la puerta del salón, dejando entrever solo el pedúnculo de su cabeza.
 
─ Si estoy segura, lo cariaremos entre todas…─  dijo Mizuki alegremente como casi siempre mientras sigue descansando en el sofá.
 
─ No creo que Miyako este muy deacuerdo con eso…─  dijo Azaka con tono de preocupación, sabiendo que si dejara al niño solo en el establo podría terminar devorado por esta.
 
─ No se por que , pero creo que Miyako no le hará nada…─ dijo Mizuki casi de manera convencida.
 
─ Ya veremos lo que ocurre…─  dijo Mei mientras pensaba lo que podría pasar si Miyako se lo encontrara por el establo.
 
Poco a poco aquella charla continuo durante un buen rato, cuando Mizuki comprobó que era ya tarde subió bostezando para su habitación al llegar vio que el bebe seguía durmiendo tranquilamente esta se quito el kimono y se dejo caer sobre la cama, por unos instante se quedo mirando al bebe que dormía placidamente mientras el reflejo de la luna parecía hacerle brillar, a Mizuki se le fueron cerrando los ojos lentamente.
 
Pero pasado un rato los llantos del bebe la volvieron a despertar, miro asustada hacia todas partes asustada.
 
─ ¿Pero que demonios…?...─ pregunto Mizuki sorprendida y casi medio dormida cuando al fin se dio cuenta que el bebe estaba llorando, casi como un relámpago bajo las escaleras, para coger el guante y la leche, pero en cuanto llego a la puerta de la cocina entro por la puerta Azaka que se quedo mirándola con cara de enfado y enseguida el llanto del bebe llego hasta ella.
 
─ Esto,…iba por la leche…─ dijo Mizuki quedándose paralizada en el sitio y mirando a Azaka.
 
─ Ve arriba ahora te la llevo yo…y vístete al menos…─  dijo Azaka con tono de enfado, mientras miraba a Mizuki desnuda
 
En ese momento por la mente de Mizuki paso que seguramente Miyako hubiera escuchado los llantos y la hubiera despertado, como una centella nuevamente subió a su habitación y observó como en la ventana estaba Miyako mirando de manera amenazante al bebe.
─ Te lo he dicho…no quiero escucharlo llorar…─  dijo Miyako con voz enfadada mientras miraba a Mizuki con ojos de ira.
 
─ Es solo un bebe tiene hambre…eso es todo…lo siento…─  dijo Mizuki bajando la cabeza mientras le bebe seguía llorando, casi al instante Azaka entro por la puerta con la leche.
 
Enseguida Mizuki se lo puso en la boca y enguanto noto la leche su llanto ceso de golpe, mientras que Mizuki lo miraba como ensimismada.
 
─ Que alivio…─  dijo Miyako aliviada por no volver a escuchar los llantos del niño.
 
─ ¿De verdad serias capaz de comértelo…?...─  pregunto Mizuki mientras le daba la comida al bebe.
 
─ Solo te digo, que no se acerque al establo eso es todo…sabes que no soporto a los humanos…─ dijo Miyako con tono de enfado, aquella pregunta parecía que le hubiera abierto una herida que hacia tiempo permanecía cerrada.
 
─ Entonces…¿por que ayudaste a esa mujer…?...─ pregunto Mizuki extrañada esperando una respuesta.
 
─ Pensaba en devorarla después de que diera a luz…sin que os enterarais, pero llegasteis en el preciso momento…─  dijo Miyako con tono de seriedad, mientras desaparecía de la ventana.
 
─ ¿Sabes que le paso…?...¿Y por que odia tanto a los humanos…?...No creo que sean tan malos…─ dijo Mizuki, extraña esperando una respuesta de Azaka.
 
─ No conozco mucho sobre ella, no suele hablar de su pasado…pero por mi parte no es que piense lo mismo que ella, pero también he sufrido por su culpa…─ dijo Azaka bajando la cabeza y saliendo de la habitación dejando mas interrogantes que respuestas.
 
Mizuki se quedo mirando el bebe como comía y en cuanto termino se empezó a quedar dormido poco a poco, esta pudo volver a descansar de nuevo.
 
Poco a poco los meses fueron pasando, y el niño fue creciendo al cuidado de todas ellas, Miyako parecía no querer despegarse de el ni por un momento, cuando un día empezó a dar sus primeros pasos…
 
Miyako esta en su habitación un día cualquiera jugando con el niño con algunos juguetes que ha encontrado en la parte de arriba, cuando observa que poco a poco, intenta ponerse de pie y empezar a caminar.
 
─ Que bien…venga que tu puedes…─  dijo Miyako mientras miraba como el bebe empieza a intentar ponerse de pie agarrándose a la cama.
 
Rápidamente sale del cuarto y se dirige al cuarto de baño para llamar a Yui para que vea eso.
 
─ Yui, ven deprisa tienes que verlo…─  dijo Mizuki con una sonrisa en su rostro, mientras toma la mano de Yui sacándola de la bañera.
 
En cuanto llega a la habitación contempla como el bebe a duras penas se sostiene sobre sus piernas y comienza a caminar, pero en uno de sus torpes pasos cae al suelo, Yui rápidamente se coloca debajo tomando una forma acolchada y cómoda sin que el bebe sufra daño, este empieza a reírse y a abrazarla.
 
─ Menos mal…gracias Yui…─  dijo Mizuki aliviada por que el crió no se hubiera hecho daño, mientras que Yui empieza a sonrojarse y rápidamente se desliza fuera de la habitación, mientras que Mizuki se queda sorprendida mirándola sin saber que es lo que ocurre.
 
Mizuki tomo al bebe en brazos y bajo al salón, el cielo empezaba a despuntar y la mañana se notaba algo fría, de momento no había nadie en la casa, se dirigió al salón a ver la lista y que es lo que le tocaba hacer ese día.
 
─ Bueno parece que tengo que preparar el desayuno…Espero que Azaka no me proteste…─  dijo Mizuki sonriendo un poco mientras el niño le sonreía.
 
Rápidamente entro en la cocina y se dispuso a preparar el desayuno aunque a Mizuki se le daba algo mejor cocinar que a Yui, su dieta casi siempre se basaba en el pescado y algo de carne.
 
Dejo al niño en el suelo por unos momentos mientras se ocupaba de la cocina sin perder el ojo sobre el.
 
En ese momento entro Azaka en la cocina y se quedo mirándola con atención por si, tuviera que limpiarla.
 
El niño poco a poco comenzó a acercarse sin que Azaka lo supiera y empezó a tirar de su vestido, Azaka sorprendida miro hacia abajo y observo como el pequeño se sujetaba al vestido mirándola.
 
En ese momento como si fuera de manera instintiva su rostro empezó a cambiar casi radicalmente dejando ver aquel rostro esquelético completamente sobrenatural, pero el niño en vez de asustarse comenzó a sonreírle y abrazarle el kimono, hizo que Azaka se quedara sorprendida y a la vez extrañada por algún motivo en su interior noto que sentía algo diferente de todos esos años atrás que solamente había sido odio por los humanos.
 
─ Será mejor que tengas cuidado con el niño…ya puede empezar a andar…─  dijo Azaka mientras seguía mirándolo, sin perder de vista a Mizuki.
 
─ Lo siento, es que parece que ya puede ponerse de pie y caminar algo…─  dijo Mizuki mientras lo miraba y seguía haciendo el desayuno.
 
─ Voy a despertar a Mei que casi siempre se queda dormida…Ahora vengo…─ dijo Azaka dejando al niño nuevamente al lado de Mizuki que esta empezaba ya a poner platos sobre la mesa.
Azaka subió las escaleras para ir a la habitación de Mei, en cuanto llamo entro para ver si estaba despierta.
 
─ Vaya parece que te has levantado pronto esta vez…─ dijo Azaka con tono serio mientras miraba como Mei estaba arreglándose un poco el pelo y los abalorios que tenia.
 
─ Si en cuanto empecé a escuchar los sonidos del cuarto de Mizuki…no eh podido pegar ojo…Creo que las demás también están despiertas desde ese momento…─ dijo Mei mientras terminaba de arreglarse el peinado y salía en dirección a la cocina.
 
En cuanto Mei salio de la habitación Yui salio del cuarto de baño y al verlas bajo la cabeza tímidamente intentando pasar desapercibida bajo la atenta mirada de Azaka.
 
Todas bajaron a la cocina en cuanto llegaron vieron los platos cada uno tenia pescado mientras que Mizuki estaba sentada saboreando el suyo y ofreciéndole algo al niño para que empezar a acostumbrarse a algunos sabores.
 
En ese momento Miyako entro en la casa, en su rostro podía comprobarse que estaba enfadada.
 
─ Parece que alguien se ha levantado con la pierna izquierda…o una de ellas…─ dijo Azaka mientras le daba unos bocados al pescado.
 
─ Mizuki…te he dicho que no quiero escucharlo…no he podido pegar ojo mientras te escuchaba jugar con el…─ dijo Miyako con tono de enfado, al mismo tiempo que Mei que parecía lo mismo.
 
─ Lo siento…pensé que no os molestaría…─ dijo Mizuki con el rostro avergonzado al escuchar aquello.
 
De pronto escucharon llamar a la puerta, todas se quedaron extrañadas, nadie se había atrevido a llegar a aquel sitio.
 
─ ¿Qué extraño quien será…?...─ dijo Mei extrañada un escalofrió recorrió su espalda, aunque no era del frió si no mas bien del miedo y viejos recuerdos.
 
─ Mizuki ve tu a ver quien es…eres la única que suele pasar por humana…─ dijo Azaka mientras que Miyako en ese momento salía por una de las ventanas dirigiéndose al establo.
 
─ Voy a ver…─ dijo Mizuki extrañada mientras dejaba el crió en manos de Mei.
 
─ Esconde al menos, las orejas y la cola si no te van a descubrir…─ dijo Azaka viendo como Mizuki ocultaba las orejas entre su pelo y la cola la enroscaba en su cintura.
 
─ Se me olvidaba hace tanto tiempo que no la escondo…─ dijo Mizuki sacando la lengua y sonriendo, temerosamente se acerco a la puerta y casi temblándole la mano abrió la puerta.
 
Unos hombres vestidos de negro casi por completo embutidos en unos trajes de monje  con una capucha de color negro y unos símbolos extraños rojizos en la parte de abajo del habito, casi no se podían ver los rostros se presentaban ante ella, en eso algo recorrió la espalda de Mizuki que hizo estremecerse de golpe.
 
─ Buenos días…¿Querían algo…?...─  dijo Mizuki amablemente mientras miraba aquellas figuras siniestras.
 
─ Disculpe por la interrupción…Somos de un convento de arriba de las montañas y hace tiempo una de nuestras feligresas, que estaba embarazada bajo por la montaña, estaba algo confundida y cuando nos enteramos la hemos estado buscando durante todo este tiempo…Nos gustaría saber si paso por aquí…─  pregunto el monje con una voz muy calmada pero algo grave.
 
─ La verdad es que no ha pasado…vivo aquí sola desde hace tiempo…─ dijo Mizuki sonriendo intentando esconder los colmillos de su boca.
 
─ ¿Podríamos pasar…?...Estamos cansados del camino…Si pudiera darnos algo de agua…─  dijo el monje con voz amable, aunque aquella petición sin importancia hizo que Mizuki se extrañara, casi inmediatamente hizo señas a sus compañeras para que salieran de allí.
 
Rápidamente Azaka subió al piso de arriba, mientras que Yui se deslizo de forma rapidísima hacia el cuarto de baño a la vez que Miyako salio por la ventana, mientras que Mei tomo al niño subiendo a su habitación.
 
─ Si, claro no hay problema…─ dijo Mizuki de manera amable mientras dejaba pasar a los monjes.
 
Aquellos por unos momentos empezaron a mirar el sitio como si estuvieran estudiándolo de alguna forma, uno de ellos se quedo mirando el salón como si supiera que allí hubiera estado alguien, mientras que el otro entraba en la cocina y observaba que había mas de un plato.
 
─ Discúlpenos si estaba esperando invitados a desayunar…─ Dijo el monje mientras tomaba el vaso de agua.
 
De pronto un aroma muy suave llego hasta le olfato de Mizuki aquello era delicioso casi irresistible, su mente empezaba a jugar con ella haciendo que se sintiera relajada y algo juguetona.
 
─ No se preocupe…aquí tiene…─  dijo Mizuki temblándole la mano que sostenía el vaso de agua, en aquel momento se le resbalo mojando la túnica del monje.
 
─ Lo siento discúlpeme…que tonta he sido si quiere ir a secarse…el cuarto de baño esta en la planta de arriba…─  dijo Mizuki mientras su mente intentaba recuperarse de aquel olor delicioso que la embriagaba.
 
─ No se preocupe, muchas gracias. hermano voy a subir un momento arriba si puede esperarme abajo…─  dijo el monje a su compañero mientras este solamente asentía sin pronunciar palabra alguna.
 
En cuanto uno de los monjes hubo salido de la habitación, aquel olor desapareció del sitio, la cabeza empezaba a despejarse lo mismo que sus sentidos nuevamente, enseguida le vino a la mente la nébeda, pero no sabia de donde había salido aquello.
 
─ Es una casa muy grande…¿Cómo es que vive sola…?...─  pregunto el otro monje mientras poco a poco Mizuki empezaba a despejarse.
 
─ Tenia a mi pareja que me ayudaba pero murió hace poco…me cuesta mucho hacer los quehaceres de la granja…─ respondió Mizuki inventándose alguna historia, mientras miraba hacia la escalera de manera nerviosa.
 
Entretanto Mei, intentaba hacer que el bebe no hiciera ningún ruido aunque este parecía mucho mas entretenido con su cabello.
 
En eso empezó a escuchar unos pasos que avanzaban por el pasillo y se detenían en las habitaciones, una sensación extraña recorrió el cuerpo de Mei sabiendo perfectamente que aquellos no eran humanos corrientes si no otra cosa diferente.
 
En cuanto los pasos se detuvieron frente al cuarto de Mei esta intento hacer que el bebe no produjera ningún ruido mientras su cara cambiaba radicalmente aquella parte monstruosa un rostro completamente blanco y en medio de este una boca con dientes negros afilados.
 
Se quedo por unos momentos mirando hacia la puerta esperando por si aquel tipo entrara y acabar con aquello.
 
Por suerte aquel tipo prosiguió su caminar por el pasillo en dirección hacia el cuarto de baño, pero en su caminar escucho como la parte de arriba crujía algo como si alguien se estuviera paseando por el ático.
 
Aunque se quedo mirando por unos instantes el techo viendo como el tirador se movía muy lentamente, cuando llego al cuarto de baño, empezó a mirarlo muy atentamente por si percibía algo.
 
Mientras Yui se escondía en una de las cañerías temblando de miedo, mientras que el monje se paseaba por el cuarto de baño.
 
─ Miyako, Miyako…ven aquí…toma al niño llévatelo al establo rápido…─  dijo Mei sabiendo que si entrara era mejor que el niño estuviera en otra parte.
 
─ ¿Pero que estas diciendo…?...No pienso cogerlo…─  dijo Miyako casi susurrando mientras que Mei le ofrecía al niño.
 
─ No es lugar para discutir entiendes…cogelo y llévatelo al establo…Rápido…─ dijo Mei intentando acabar aquella discusión, a regañadientes Miyako tomo al niño en sus brazos y de un salto paso directamente al establo y bajo por una de las trampillas superiores.
 
─ Escucha pequeñajo…como solo se te ocurra abrir la boca te aseguro que terminas en mi panza…así que calladito…─ dijo con rudeza Miyako mientras señalaba al niño este tomo su dedo y con fuerza y empezó a chuparlo.
 
Por un momento Miyako se quedo como paralizada sintiendo calor en su corazón, y notando como el odio poco a poco iba desapareciendo, pero enseguida recobro el control mientras le quitaba el dedo rápidamente esto hizo que el niño empezara a llorar.
 
─ Cállate!…Cierra el pico!…─  dijo Miyako mientras intentaba hacer que se callara a la vez que paseaba por el techo de un lugar a otro nerviosa.
 
Aquel sonido llego a los oídos del monje que estaba en el cuarto baño, haciéndole sospechar, rápidamente bajo para comprobar de donde provenía.
 
─ Bueno ya he terminado…tengo que pedirle un favor…¿Podría enseñaros el establo…?...He visto antes de llegar que tiene buenos animales y me gustaría verlos…─  pregunto el monje intentando hacer que Mizuki les llevara al establo para comprobar si en verdad era el llanto de un niño u otra cosa.
 
─ Si, claro…acompáñeme…─  dijo Mizuki sonriéndole mientras salían de la casa, a la vez que Azaka los miraba pensando que aquellos hombres no eran monjes.
 
Una vez que llegaron al establo, solo vieron a los animales uno de los monjes empezó a mirar las vacas y demás animales que parecían algo nerviosos.
 
Mizuki empezó a mirar por el techo por si veía a Miyako por algún lugar pero parecía que no estaba por ninguna parte.
 
─ Son buenos animales, ¿quiere venderlos…?...─  pregunto uno de los monjes mientras se acercaba a una de las vacas que parecía mas nerviosa que las demás.
 
─ Lo siento pero de momento no esta en venta…─  dijo Mizuki sonriendo nerviosamente mientras de reojo seguía mirando hacia le techo.
 
─ Es una pena, pero muchas gracias por su hospitalidad…─  dijo uno de los monjes mientras salían de allí.
 
─ Espero que encuentren a su feligresa…─  dijo Mizuki mientras se despedía de ellos, en cuanto lo hizo entro rápidamente a la casa.
 
─ Ya se han ido, podéis salir…─  dijo Mizuki alzando un poco la voz, en ese instante todas bajaron al piso de abajo, aun con el miedo en el cuerpo.
 
─ Esos no eran monjes, lo puedo asegurar…hay algo raro en ellos…y creo que no será la ultima vez que los veamos…─  dijo Mei pensativa mientras estaba en sus pensamientos Mizuki empezó a mirar si alguna de ellas tenia al niño.
 
─ ¿Quien de vosotras tiene al niño…?... Pregunto Mizuki extrañada mirando hacia todas partes.
 
─ Se lo he tenido que pasar a Miyako podrían haber entrado en mi habitación…No me quedaba otra…─  dijo Mei pensativa que lo mismo el niño hubiera terminado en el estomago de Miyako, en ese instante Mizuki fue como si tuviera un mal presentimiento sobre el pequeño.
 
Mizuki como una centella fue directa hacia el establo esperando que no hubiera pasado nada, enseguida empezó a mirar hacia el techo intentando descubrir donde se encontraba el pequeño que parecía que no se escuchaba ningún ruido.
 
─ ¿Miyako donde estas…?...─  pregunto con voz temerosa Mizuki mientras miraba hacia el techo preguntándose  lo que hubiera pasado.
 
Por un momento se hizo el silencio en el establo ni siquiera los animales hicieron ruido alguno, hasta que al fin se vio a Miyako que salía de entre las sombras.
 
─ ¿Se han ido ya…?...─  pregunto Miyako mientras bajaba lentamente desde el techo.
 
─ Si, ¿tienes a kichiro…?...Dime que no te lo has comido…─ pregunto Mizuki con curiosidad esperando que no hubiera hecho lo que había dicho.
 
Miyako se dio la vuelta y vieron como el niño estaba atado a su espalda con telaraña, y parecía que estuviera contento y alegre.
 
─ Gracias Miyako…te prometo que no te volverá a molestar…─  dijo Mizuki mientras desataba al bebe de la espalda de Miyako que parecía que algo hubiera cambiado dentro de ella.
 
─ Espero que no vuelva a pasar…─ dijo Miyako mientras volvía a subir para ocultar que sus mejillas estaban sonrosadas y que el bebe había tocado su corazón de alguna forma y que sus pensamientos ya no era comérselo.
 
─ ¿Te ocurre algo Mei…?...─  pregunto Azaka mientras volvían a la casa para comprobar que es lo que tenían que hacer.
 
─ No lose, solo esperaba que esta sensación de miedo que tenia no volviera a producirse, pero esos monjes no parecen ser lo que dicen…─  dijo Mei pensativa, no parecía dejar de darle vueltas en la cabeza.
 
─ ¿No creerás que vuelvan…?...─  pregunto Azaka extrañada y con algo de miedo en su voz.
 
─ Estoy convencida de que no será la ultima vez que los veamos…─ dijo Mei mirando hacia la dirección que se habían marchado.
 
─ ¿Crees de verdad que estaban buscando a esa mujer…?...─  pregunto Azaka mientras seguía caminando hacia la casa.
 
─ Se que están buscando algo, pero creo que lo mismo es al niño que tenemos, será mejor que nos pongamos a hacer los quehaceres…─  respondió Mei con tono serio y pensativo.
 
Mientras las chicas veían lo que tenían que hacer Mizuki estaba abrazando al bebe al menos de momento estaba a salvo, pero aquella sensación aun la tenia en su cuerpo y el olor de la nebeda que usaban para cazarla.
 
─ ¿Mizuki estas bien…?...─  pregunto Miyako desde el techo del establo mientras se le escuchaba caminar de un lado a otro.
 
─ No lo se, pero he olido algo que hacia mucho tiempo que no lo volvía a oler, nebeda algo que utilizaron una vez para cazarme…─ dijo Mizuki recordando el olor y la sensación que producía.
 
─ Creo que esos no eran monjes, pero bueno esperemos que no vuelvan por que si lo hacen se llevaran un recibimiento que no se esperan…─ dijo Miyako con tono de enfado.
 
Mizuki salio de allí abrazando al pequeño mientras volvía a la casa a ver que tareas le tocaban esta vez que hacer.
 
Nada mas entrar vio que Mei estaba limpiando la cocina y que Azaka estaba subiendo para limpiar los cuartos.
 
─ Vaya me toca de nuevo los campos…Vamos a ello…─  dijo Mizuki sonriendo mientras tomaba al pequeño e iba a los campos a comprobar como estaba las cosechas.
 
En cuanto llego al campo coloco al pequeño en el suelo este empezó a gatear dando vueltas alrededor de Mizuki estaba no paraba de mirarlo alegremente mientras revisaba los cultivos.
 
Mientras en la casa Azaka estaba limpiando los cuartos, en cuanto entro en el Mizuki se quedo con la boca abierta estaba todo revuelto y tirado pro el suelo, al parecer habían estado jugando a lo grande.
 
─ Espérate que pueda hablar con ella…─  dijo enfadada Azaka mientras se remangaba el kimono y se ponía a trabajar.
 
─ ¿Puedo salir ya…?...─  pregunto Yui casi susurrando mientras seguía en la tubería escondida.
 
─ Ostras se me había olvidado…Si claro Yui sal, perdona que me olvidara…─ dijo Azaka con algo de preocupación al haberse olvidado de ella.
 
─ Menos mal en ese sitio estaba apretadísima…¿Qué ha pasado…?...─  pregunto Yui tímidamente y algo asustada.
 
─ Al parecer no son l oque eran, solo espero que no vuelvan…A propósito ve haciendo los baños…─  dijo Azaka mientras apretaba la escoba con fuerza.
 
Mientras Azaka seguía con su limpieza y enfadada con Mizuki, Yui miro por la ventana del baño y observo que Mizuki estaba alegre y jugando con el niño, nada mas verlo una sonrisa apareció en su rostro casi sin darse cuenta sus mejillas se tornaron algo rosadas, en cuanto se dispuso a limpiar el baño y se vio reflejada en el espejo se dio cuenta que algo había cambiado en su corazón pero enseguida continuo con lo que estaba haciendo.
 
En cuanto salio Azaka del cuarto de Mizuki observo como Mei subió rápidamente hacia el ático.
 
─ ¿A donde vas…?... pregunto Azaka interesada mientras veía que Mei estaba como alterada.
 
─ Creo haber visto un libro en el ático…Necesito consultarlo…─  dijo Mei subiendo rápidamente hacia el ático, en cuanto entro el polvo parecía apartarse a su camino aquel sitio estaba lleno de tras tos y enseguida empezó a tirarlos por todas partes buscando el libro.
 
─ Que después tengo que ordenarlo yo, espera un poco yo te lo busco…─  dijo Azaka mientras ordenaba lo que estaba desordenando hasta que al fin encontró el libro que buscaba.
 
─ Este es…Esperemos que me equivoque…─ dijo Mei mientras pasaba las paginas rápidamente del libro buscando algo.
 
─ Lo sabia, solo esperaba que no fuera lo que pensaba…─ dijo Mei con cara de preocupación mientras leía el libro.
 
─ Si, me pudieras decir de que trata…te entendería mejor…─ dijo Azaka mientras ordenaba lo que estaba tirado por el suelo.
 
─ Esos tipos son de una orden, de cazadores de Youkais, la mujer que ayudo Miyako pertenecía a esa orden…Creo que al final tendremos problemas…─ dijo Mei con cara de miedo mientras seguía repasando el libro.
 
─ Pero lo que quieren es el niño…Podemos dárselo y se marcharan…─  dijo Azaka esta vez con tono de miedo en su voz recordando todo lo que había sufrido.
 
─ Tu crees que Mizuki te dará al niño así por las buenas…Lo dudo; tenemos varias opciones o mudarnos del sitio, quedarnos y combatir o convencer a Mizuki que les de al niño y esperar que nos dejen en paz…─  dijo Mei dejando las opciones que tenían que escoger.
 
─ Dios, deberíamos de habernos desecho del niño en ese momento…─  dijo Azaka preocupada sabiendo que ahora sentía algo por le pequeño.
 
─ MIZUKI!!!...─  grito Yui desde el cuarto de baño, esta enseguida se deslizo yendo en dirección hacia donde estaba, el grito alerto a las demás chicas que algo pasaba.
 
Cuando miraron por la ventana vieron que Mizuki estaba tirada en el suelo parecía que estuviera muerta, solo esperaban que ese pensamiento no fuera realidad, cuando llegaron a su altura vieron que Yui estaba algo mas relajada parecía que se estaba recuperando poco a poco.
 
─ ¿Qué te ha p asado Mizuki…?...─  pregunto Azaka mientras le sostenía la cabeza y Yui le ponía la mano en la frente para refrescársela.
 
─ No lo se, solo que olí la nebeda y sentí un golpe en la nuca muy fuerte…─  dijo Mizuki mientras se incorporaba lentamente.
 
─ El niño se lo han llevado…─  dijo Azaka mientras miraba que no estaba por ningún lado…
 
 
FIN DEL CAPITULO 2
 
 
 
P.D: Bueno aqui os dejo el siguiente capitul oespero que os guste  Guiño .
#3
08 Jan 16


P.D: Bueno al finencontre el boton de spoiler :w00t:  muchas fgracias a todos y un beso espero que os guste   Guiño .
#4
22 Jan 16

P.D: Bueno aqui os dejo el siguiente capitulo espero os guste :w00t: .
#5
05 Feb 16


P.D: Bueno aqui os dejo elsiguiente capitulo espero que os guste  Guiño .
#6
19 Feb 16

P.D: Aqui os dejo el siguiente capitulo espero que os gute un gran beso a todos  Guiño .
#7
04 Mar 16

P.D: Espero que os este gustando muchas gracias a todos Guiño .
#8
18 Mar 16

P.D: Aqui os dejo el siguiente capitulo espero que os guste muchas gracias a todos Guiño .
#9
01 Apr 16

P.D: Espero que os guste muchas gracias a todos y un gran beso Guiño .
#10
07 Apr 16
Hola Yarina, gracias por comentarme sobre tus trabajos literarios. En una oportunidad los leeré y compartiré mis impresiones al respecto.

Un Saludo Sonrisa.
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